11 de dez de 2010

Empieza el FME - Compostela

Joan Ortiz Serra-. Ante la crisis sistémica: Cultura de Paz. Así de fácil y contundente es el mensaje con el que ha arrancado el Foro Mundial de Educación, Investigación y Cultura de Paz (FME-Compostela) hoy viernes 10 de diciembre. Sólo la Educación para la Paz puede producir cambios, porque sólo la Educación para la Paz tiene la capacidad de formar ciudadanos responsables. Ciudadanos capaces de dirigir su propia vida. Ciudadanos que aporten al mundo lo mejor de sí mismos.

Pero, como nos recordaba Uxía Senlle: "la música toca y amansa los corazones, y eso también nos acerca a la Paz". Por este motivo, el tren de salida del Foro no lo han dado los parlamentos sino las notas. A las 10 de la mañana despertaban la Sala Ángel Barge del Auditorio de Galicia los instrumentos interpretados por estudiantes de las Escuelas de Música del Concello de Santiago. Y a continuación, la voz de la cantante gallega acompañada por la cálida guitarra de Sergio Tannus.

Con el tono emocional de los asistentes afinado por la música, ha llegado el momento de recordar que un foro de estas características es mucho más que un lugar de encuentro y debate, pues de él se desprenden las líneas de trabajo que pretenden dejar las guerras en la historia de los anales. Lo afirmaba Manuela Mesa, presidenta de AIPAZ. Y de darse cuenta de que debemos recurrir a lo que la mujer ya está haciendo ahora en muchos lugares del mundo: negociar por la Paz, y no negociar para repartirse el poder. Gertrude Mongella, presidenta del Parlamento Panafricano, reafirmaba la importancia de transmitir los valores de la Paz a los educadores, entre los que se encuentran los maestros pero también los padres, para que sean ellos quienes los transmiten a los jóvenes.

Federico Mayor Zaragoza, presidente de la Fundación Cultura de Paz, ha puesto la mirada en un día como hoy de hace de 62 años. El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y proclamó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, una pauta que, en palabras del ex director general de Unesco, consigue llevar a los seres humanos a la Libertad.

La sesión inaugural ha concluido después de recordarse que el Foro 2010 está cargado de eventos culturales. Y se ha insistido en la importancia de la música como protagonista, muy presente durante estos días del evento. Así, se ha dado paso a la intervención musical del egipcio Mohamed Kazen.

La sesión plenaria

La primera mesa de este FME - Compostela ha servido para dejar claro que la Cultura de Paz no debe ser sólo una materia de ejercicio en los países en conflicto. Sino que debe estar bien presente en todas las sociedades del mundo, para que propulse el fomento de la Paz, la lucha contra el militarismo, dé apoyo a la cooperación y contribuya directamente al desarrollo y la convivencia. El ex-presidente portugués Mario Soares ha hecho énfasis en el hecho de que la Paz no es sinónimo de la ausencia de la violencia, pues vivimos en un mundo en el que ésta está claramente difundida a través de los canales de transmisión cultural, sobretodo los referentes a los medios de comunicación. Y que es a través de ellos que esta violencia penetra en nuestras mentes sin que muchas veces nos demos cuenta. Soares también ha destacado que la Cultura de Paz es la fórmula para acabar con el terrorismo, puesto que las llamadas guerras preventivas tan solo lo fomentan.

Quien fue presidente de la República de Portugal también ha reflexionado sobre los Objetivos del Milenio, cuyo éxito se está viendo frustrado por la falta de implicación de los países occidentales.

El segundo en tomar la palabra ha sido Peter Weiss, presidente de la Asociación Internacional de Juristas por el Desarme Nuclear. Sus primeras reflexiones se han referido al patriotismo, y ha hablado de la necesidad de desprenderse del mismo sin que eso sea contradictorio al orgullo de pertenecer a una cultura o un lugar. Como jurista ha hecho referencia a la importancia de la justicia en la construcción de la Paz y, en este sentido, ha acusado al presidente Barack Obama de no haber sido suficientemente recto para llevar a los tribunales aquellos que han introducido la tortura en los Estados Unidos.

Weiss ha dedicado también unas palabras al fenómeno Wikileaks, dejando clara la importancia que tiene el acceso a la información en la Cultura de Paz, aunque no opina que, a pesar de la información publicada, la web de filtraciones haya destapado ningún escándalo imprevisible.

El tercer invitado ha sido el periodista Gervasio Sánchez. Basando su discurso en los 30 años de experiencia en contacto con el sufrimiento, ha dejado muy claro que la opinión pública se deja manipular con facilidad, que se cree las mentiras difundidas por la clase dirigente. Una clase dirigente a la que no le importa mandar unos u otros mensajes a la sociedad en función de sus intereses. Así, ha recordado que uno de los máximos embajadores de la protección del Medio Ambiente, artífice del documental “Una verdad incómoda” y ganador del Premio Nobel de la Paz en 2007, el ex vicepresidente Al Gore, jamás firmó, durante su estancia en el Gobierno norte-americano, los protocolos de Kyoto. O el presidente Zapatero, uno de los que más ha pronunciado la palabra Paz, pero que sin embargo ha triplicado las ventas de armas convirtiendo España en el sexto país exportador.

Para Gervasio Sánchez, la Cultura de Paz debería ser impartida todos los días en las escuelas, así se conseguiría corregir el cinismo político, y los futuros gobernantes cumplirían sus palabras una vez llegados al poder.

La última persona en intervenir ha sido Ana Isabel Prera, Embajadora de Guatemala ante la Unesco. Sus primeras palabras han sido para recalcar que en tiempos de mentiras, decir la verdad es ser revolucionario, algo que se está dando estos días en Santiago. En su intervención, ha hablado del progreso, el concepto en nombre del cual hemos querido dominar la naturaleza para generar beneficios, dando por bueno todo lo que tuviera que ver con ganancias. Y que los mercados son quienes han pasado a controlar los políticos. Bajo las privatizaciones de servicios básicos en muchos países, hemos llegado a un punto de riesgo en la autodestrucción. Sin embargo, citando a Aníbal, Prera ha asegurado que si no encontramos los caminos, los inventaremos. Y que estos pasan por la Cultura de Paz, pues es la Cultura de Paz la única que puede construir seres humanos capaces de pensar globalmente y actuar localmente. Capaces de avanzar y crecer.

Su discurso ha acabado con la propuesta para la creación de una Asamblea Virtual Mundial de la Paz, que pueda reunir a todas las personas interesadas en la Cultura de Paz de una forma práctica y económica. Y que pueda poner sobre la mesa todas las reflexiones, aportaciones e ideas referentes a la misma.

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